La navegación fluvial es y siempre ha sido considerada como una cuestión de soberanía nacional. En los últimos meses, creció el debate vinculado a la concesión de uno de los tramos más transitados del Río Paraná, el cual forma parte de la llamada Hidrovía Paraguay-Paraná. El dragado y balizamiento del Río Paraná estuvo a cargo de la empresa Hidrovía S.A. entre 1993 y 2021, un consorcio integrado por la empresa multinacional Jan de Nul y la argentina Emepa. El vencimiento de esta concesión puede significar una oportunidad para Argentina de recuperar el control de la navegación en una de las principales salidas al océano Atlántico. En el Río Paraná, están presentes grandes grupos trasnacionales y circulan miles de millones de toneladas anuales, tanto legal como ilegalmente.